Respirar no es sólo la consecuencia de estar vivo. Esta función primordial condiciona la expresión de nuestro cuerpo tanto a nivel físico como psíquico, es consecuencia de nuestros esfuerzos, stress, emociones... Es una válvula que regula el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Siguiendo meticulosamente estos sencillos ejercicios notará que poco a poco sentirá un relanzamiento de la energía vital de su organismo que actuará mejorando su función respiratoria, postural, visceral, circulatoria y en consecuencia, obtendrá un beneficio en el aspecto afectivo, pues nos permite una toma de consciencia de nuestras limitaciones, hacerlas aflorar y superarlas de forma consciente y restablecer así un equilibrio energético global y armonioso.