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Las terapias complementarias: ¿curar sin pruebas? |
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Las terapias complementarias: ¿curar sin pruebas? M. Castillo/S. Moreno. DM |
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En septiembre de 1997 la revista The Lancet publicó un polémico artículo donde se evaluaban 89 ensayos sobre los efectos clínicos de la homeopatía. Los resultados del estudio han sido esgrimidos tanto por detractores como por partidarios de este tipo de práctica. El estudio concluía que el tratamiento homeopático conseguía 2,5 veces más eficacia que el placebo. Sin embargo, la investigación advertía que no se ha encontrado evidencia científica sólida de su eficacia. En opinión de Eliseo Pascual, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Alicante, "se han hecho muchos estudios en torno a la homeopatía, pero nunca se ha probado nada". De hecho, un trabajo publicado en Journal of Clinical Epidemiology en julio de 1999 concluía que los ensayos mejor realizados son precisamente los que menos eficacia le otorgan a la homeopatía. Una de las explicaciones que justificaría esta conclusión es que esta disciplina no es una práctica médica que pueda medirse con los mismos criterios que rigen la medicina convencional. Rafael Torres, consejero de Medicina Complementaria del Colegio de Médicos de Valencia, argumenta que "los medicamentos homeopáticos necesitan protocolos específicos, porque la selección de los pacientes ha de atenerse no sólo al proceso que sufren, sino también a sus características personales. En la homeopatía se trata al enfermo, no a la enfermedad, y esto debe traducirse también a la hora de hacer los ensayos". Todos los estudios realizados desde el punto de vista de la medicina basada en la evidencia concluyen que es necesaria más investigación para corroborar la eficacia clínica de la homeopatía. Evidencia que sí se ha encontrado en la acupuntura. En esta técnica milenaria se ha constatado su eficacia en el tratamiento de problemas tan dispares como náuseas, vómitos, problemas dentales, epicondilitis (codo del tenista)... Rafael Cobos, acupuntor de la Clínica del Dolor del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, señala que, "a diferencia de la homeopatía y la medicina naturista, en la acupuntura sí se han obtenido evidencias científicas absolutas, lo que no significa que estas técnicas no resulten eficaces, siempre que la indicación sea la correcta". Convivencia La experiencia de Cobos demuestra que las medicinas complementarias pueden convivir con la medicina convencional e integrarse en el sistema público. En su unidad de dolor, entre el 35 y el 45 por ciento de los pacientes reciben un tratamiento acupuntor. Antes de acudir a los tratamientos complementarios, Eliseo Pascual recomienda descartar la presencia de problemas para los que la medicina convencional ofrece una solución. "La medicina convencional no muestra un rechazo frontal a estas terapias, simplemente exige pruebas de su validez". Pruebas que, a juicio de los médicos expertos en tratamientos complementarios, sólo se pueden conseguir con un mayor apoyo de la Administración. "No tenemos una industria que nos respalde, como en el caso de la medicina convencional;de ahí la escasez de estudios, aunque nosotros somos los primeros interesados", matiza Rafael Torres. Además, la falta de regulación de la medicina complementaria en nuestro país favorece la proliferación de personal no cualificado. Debe ser siempre un médico el que aplique cualquier técnica que implique un diagnóstico y tratamiento.
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