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La dieta triturada puede desnutrir a largo plazo

  

Fuente: Raquel Serrano
23 de enero de 2002

La dieta triturada puede desnutrir a largo plazo

 Los nuevos productos dietéticos, basados en alimentación natural, son equilibrados desde el punto de vista nutricional y suelen ser muy aceptados por los pacientes. Frente a las dietas trituradas clásicas mal confeccionadas, las nuevas formulaciones ofrecen el aporte calórico y energético que requiere cada patología.

Niños y ancianos son los principales grupos de población que, en numerosas ocasiones, deben recurrir a las dietas trituradas, conocidas como dieta túrmix. En el caso de los ancianos, sujetos a problemas para deglutir y masticar, "se sabe que la preparación o confección inadecuada de las dietas trituradas conlleva a la desnutrición cuando éstas se administran a largo plazo", según Miguel Angel Rubio Herrera, de la Sección de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid.

El especialista ha participado en una mesa redonda moderada por Pilar García Peris, de la Sección de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, sobre Avances en Alimentación y Nutrición Artificial que ha sido organizada por Vegenat, empresa española especializada en alimentos naturales para usos médicos especiales.

Para Rubio, una dieta bien diseñada no origina este efecto negativo a largo plazo, pero "en condiciones normales, y tanto en hospitales como en instituciones o en casa, es probable que no se guarden debidamente las proporciones de alimentos". Por ello, y según el experto, "la introducción de dietas como Vegenat-3 y ahora Vegenat-med, permite asegurar la misma composición conocida de calorías, proteínas o grasas, con lo que se sabe en todo momento si un paciente está correctamente alimentado. Además, y aunque suelen administrarse por vía oral, se han reformulado para que en algunos casos puedan darse por sonda".

Para llegar a estas conclusiones, el equipo del especialista ha realizado un estudio en pacientes geriátricos en el que se compara una dieta triturada clásica, de las que se emplean en el hospital y que sirve de referencia, con esta nueva dieta que es hipercalórica e hiperproteica.

"Mediante el sistema de doble pesada se ha observado que la dieta clásica del hospital, a pesar de su buena aceptación, no llega a cubrir el requerimiento de proteínas en el 100 por cien de los pacientes, mientras que con el nuevo producto este porcentaje se rebaja a un 30 por ciento".

Constante evolución

Entre dos tercios de los pacientes puede cubrir sus necesidades calóricas con el nuevo producto, mientras que con la dieta clásica menos del 40 por ciento no llega a cubrirlas.

"Las conclusiones que se extraen de estos estudios comparativos es que en las instituciones se deben emplear productos hipercalóricos e hiperproteicos en todas las dietas normales y, además, que los médicos debemos vigilar cuál es la ingesta de nuestros pacientes para que, en el caso de que se produzca una ingesta del 50 por ciento, se recurra a otro método de nutrición".

Pilar Riobó Servan, de la Sección de Nutrición Clínica y Dietética de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, ha recordado la evolución que han ido sufriendo las nutriciones enterales debido, fundamentalmente, a un mayor conocimiento de los nutrientes y de su efecto benefactor, como la fibra, así como del hallazgo de otros nuevos como la glutamina -clave para controlar la inmunidad-, la arginina -precursor de la síntesis del óxido nitroso- o los nucleótidos.

"Los productos que existen actualmente en nutrición enteral son una mezcla de productos químicos. Pero la única nutrición que puede contener todos los nutrientes básicos es la aportada por la alimentación natural, ya que, a pesar de que se conocen muchos de ellos, otros grupos no se han identificado totalmente, como el caso de los antioxidantes, que podrían ser importantes en caso de enfermedad", según Riobó.

A su juicio, las actuales dietas enterales son capaces de cubrir los requerimientos energéticos o de proteínas, "pero lo que está claro es que a lo mejor no estamos aportando nutrientes o micronutrientes que están presentes por ejemplo en la naranja, que, además de contener vitamina C, incluye cien sustancias distintas con capacidad antioxidante mucho más potente incluso que la propia vitamina C".

De esta forma, aboga por una alimentación natural y hace hincapié en que en el nuevo milenio "la dieta enteral debería empezar a incluir productos frescos para aprovecharnos de todas sus propiedades".

Alimentos naturales

Vegenat-med es, según Miguel Angel Rubio, del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, una novedad en el mundo de la alimentación y la nutrición artificial. La explicación básica es que está basado en alimentos naturales, lo que para los clínicos es importante, ya que "muchas propiedades de los alimentos naturales se pueden trasladar a los enfermos sin necesidad de recurrir a sustancias suplementarias. El beneficio de tomar alimentos siempre va a ser, seguramente, superior para la salud que utilizar componentes derivados de ellos".

En esta misma línea se ha manifestado la nutrióloga Pilar Riobó, de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, quien considera un reto para la nutrición enteral la inclusión de alimentos frescos a través de los que se aseguraría la aportación correcta de nutrientes. Ha recalcado, no obstante, que las actuales dietas enterales han conseguido "mejorías clínicas significativas e incluso muy adaptadas a cada patología del enfermo. Anteriormente, las dietas imitaban a los nutrientes, eran predigeridas y ahora se diseñan casi a la carta para cada enfermedad".