Determinadas cantidades de cerveza pueden mejorar el perfil cardiovascular de los pacientes respecto a los abstemios. También podría prevenir la aparición de diversos tipos de cáncer, como el de mama o la leucemia, además de ser un componente de la dieta equilibrada de los deportistas. Éstas son las principales conclusiones que se extraen del III Simposio Internacional de la Cerveza, celebrado en Madrid la semana pasada.
Las bebidas fermentadas ricas en polifenoles, como la cerveza, tienen un mayor efecto protector que las destiladas. De hecho, algunos, como el aumento de la concentración de colesterol HDL y la disminución de la capacidad y velocidad de oxidación de las partículas del LDL, se atribuyen al etanol, mientras que las ricas en polifenoles tienen efectos antiarterioescleróticos, antiinflamatorios y antitrombóticos.
Hay que tener en cuenta que las evidencias científicas que avalan estas afirmaciones se engloban siempre dentro de un consumo moderado de alcohol. Para Ramón Estruch, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico de Barcelona, la cantidad ideal "no debe superar los 30 gramos al día en varones -tres cañas de cervezay los 20 gramos para las mujeres".
Según el estudio Predimed, realizado en 1.249 sujetos con alto riesgo vascular y cuyos resultados preliminares se presentaron en el simposio, "aquellas personas con un consumo ocasional presentaban un patrón alimentario más sano, próximo a la dieta mediterránea, que los sujetos que no consumían cerveza.", Estruch concluyó que los bebedores presentan en general hábitos más saludables que el resto.
"Está comprobado que en los países con dieta mediterránea, como Italia y España, el índice de mortalidad por cáncer es más bajo que en países de Europa del Norte", afirmó Adriana Albini, presidenta de la Sociedad Italiana de Investigación del Cáncer. Otro de los polifenoles que contiene la cerveza es el xanthohumol, un antioxidante que ejerce un importante papel como quimiopreventivo.
"Su efecto es mayor que el de la vitamina E, ya que contiene una de las catequinas -flavonoides- más activas en la inhibición y prevención de la angiogénesis", apuntó Albini. Un estudio que está llevando a cabo el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), realizado en 1.000 mujeres, valora la relación entre el cáncer de mama y el consumo habitual de cerveza. Geicam parte de la hipótesis de que la cerveza es la bebida fermentada con menor contenido alcohólico y aporta a la dieta ácido fólico, aspecto relevante, por otro lado, ya que diversos estudios han sugerido una relación entre este tipo de tumor y mujeres con baja ingesta de ácido fólico. En esta misma línea se sitúan otros estudios que apuntan que la cerveza, por sus características organolépticas y su baja gradación (4-5), puede ser beneficiosa para la rehidratación de los deportistas.